La utilidad es un concepto subjetivo –felicidad, satisfacción, deseos, etc.- Durante mucho tiempo los utilitaristas sostenían que la utilidad era mensurable. Consecuentemente es también imaginable una técnica social, la que produce la mayor utilidad para la mayor cantidad de personas, como imaginó hace cerca de 200 años Jeremy Bentham. Ese concepto cardinal de utilidad, el que deviene de la mensurabilidad de la utilidad, resulta difícil de sostener en razón de que no existe ninguna medición objetiva posible de la utilidad, ni es posible comparar la diversidad de utilidades alcanzadas por las personas. Hasta dónde ello es posible, no se pude sostener como objetivo que un trozo de pan tendrá mayor significado para un hambriento que para un millonario.
Sobre eso, la contraofensiva política de la economía neoclásica señala como no científica la comparación social y objetiva del bienestar alcanzado. El concepto cardinal de utilidad se llega a reemplazar ordinalmente, basado sólo sobre lo individual, pero no comparado socialmente. En adelante la utilidad describe sólo un estado de ánimo subjetivo, en tanto la teoría del valor de uso y también el concepto utilitarista de la utilidad cardinal, valoriza otras utilidades objetivas. Aquí reside una de las diferencias esenciales entre la economía política y la pura.
En la teoría neoclásica un individuo utiliza su ingreso en el mercado y lo divide de manera tal de maximizar su utilidad. Evidentemente no gasta la totalidad de su ingreso en el consumo de una única clase de bienes. En el caso que el individuo tenga un comportamiento racional, comprará de cada bien tanto que una restructuración de su compra, su distribución de un bien a otro no le dé ninguna utilidad adicional, o sea, maximizará su utilidad total a través de la compensación de la utilidad marginal.
La utilidad marginal es la utilidad que brinda la última unidad consumida de un bien. El concepto de utilidad marginal aclara el viejo enigma del agua y los diamantes. El precio de un bien se define a través de su utilidad marginal, no a través de la utilidad objetiva. Allí donde el agua está disponible en abundancia, su utilidad marginal es baja; la utilidad marginal de los diamentes es alta a causa de su rareza. Este enunciado aclara la observación diaria de que la oferta repentina amplia de un bien -por ejemplo, tomate- en general conduce a una caída de su precio.
La utilidad es un concepto metafísico, que se debería definir por sí mismo. La utilidad es la característica de los bienes, que provoca que los individuos quieran comprar ese bien, y los individuos compran bienes por que ese consumo les brinda utilidad. |