La valorización subjetiva de diferentes conjuntos de bienes indica las preferencias del sujeto económico. De éstos se adopta el que está libre de contradicciones y tiene una más amplia existencia espaciotemporal. De ello se deriva el orden de preferencias, las que bajo determinadas condiciones y restricciones presupuestarias entran en vigor en el mercado y son esenciales para las decisiones de consumo.
Las preferencias se producen. La manipulación de las preferencias, como ocurre a través de los medios de comunicación y de la propaganda, igualmente se suprimen, se intenta la creación de preferencias desde las corporaciones, pero también desde las organizaciones protectoras de los consumidores, y de los movimiento por un comercio justo. Este tipo de influjos estructurales de las preferencias no son consideradas por los neoclásicos. |