El hogar es el actor que adopta decisiones de consumo. La teoría del consumo se ocupa de las decisiones de los hogares. Se ponen a disposición del hogar un conjunto de bienes, que el mercado ofrece y que el hogar puede demandar. A través de las preferencias el hogar elige un determinado conjunto de bienes –llamado paquete de mercancías- sobre otro conjunto. Sus decisiones se verán limitadas por el presupuesto disponible. Su objetivo consiste en maximizar su utilidad.
Que el miembro del hogar que “gana el pan” en relación con los otros miembros decida sobre la toma de decisión del hogar, no juega ningún rol en la teoría del consumo. Este es el punto de partida de la crítica feminista a los neoclásicos. |