Con el desarrollo de las ciencias naturales esta metodología también fue aplicada a las humanidades. Las ciencias sociales intentaron desarrollar desde el siglo XIX espacio y tiempo como regularidades independientes. Se proclamó con alborozo una realidad objetiva, -se habla de la verdad-, al que el conocimiento científico deseó aproximarse. No obstante, aún reconociendo que nadie posee la verdad absoluta, el conjunto de la comunidad científica continúa sosteniendo esa idea de acercamiento a la verdad con representaciones positivistas. El positivismo no tiene ninguna representación de teorías competentes, paradigmas, conceptos del mundo y discursos como construcciones sociales de la realidad.
La acumulación de conocimientos en las ciencias económicas estuvo impregnada de la representación positivista. El pasado es despreciado, hoy se habría alcanzado el más alto nivel en el conocimiento. Por eso las teorías económicas de los autores clásicos son apenas leídas y la historia del desarrollo teórico en la formación científica juega sólo un escaso rol. Las teorías antiguas caen en desuso y pasan a ser piezas de museos. |