Los neoclásicos cayeron en descrédito con la crisis mundial de 1929, ellos no tenían ninguna medida o plan para ofrecer contra la desocupación y la recesión. El keynesianismo termina con el predominio de la escuela neoclásica por algunas décadas.
Pero ya en 1939 en una conferencia en Ginebra se formaron nuevos economistas liberales.
El concepto de neoliberalismo será acuñado por algunos economistas como Friedrich August Hayek y Walter Eucke y es la continuidad del liberalismo clásico. Eucken fue el fundador de la así llamada Escuela de Fraiburgo (Freiburger Schule), los que impresionados por las consecuencias sociales producidas en Alemania por la crisis económica mundial de los años 1930, tal como Keynes en Inglaterra, formula medidas de política económica de control global de los procesos económicos.
Eucken defiende sin embargo un aspecto liberal del orden económico, ve junto a las políticas de competencia estatal y de corrección de los efectos externos también en el campo de las medidas de política social y en la distribución fiscal, importantes piedras angulares en la intervención estatal. Los monopolios son observados como un peligro mayor que los movimientos de los trabajadores. El énfasis en el significado de un orden territorial (social-) estatal de los procesos económicos lleva a designar a esa corriente como “Ordo-liberalismo”. Después de la segunda guerra mundial, la escuela ordo-liberal, bajo el ministro de economía alemán (y después canciller) Ludwig Erhard, constituyó el fundamento teórico de la economía social de mercado alemana.
Junto a ello se desarrolla, basado en las reflexiones de Ludwig von Mieses y Friedrich August Hayek, el liberalismo autoritario. Hayek desarrolla el liberalismo económico como una evolución teórica de la filosofía social, en la que la idea fundamental es el mantenimiento de un presunto “orden natural” en el sentido del Statu quo. La protección de la propiedad privada depende así de la eficacia en el mantenimiento de los mercados. |