Antes de la época clásica de formación de las teorías económicas, los fisiocrátas jugaron roles determinados y veían las causas de la riqueza en la productividad de la agrícultura.
El mercantilismo es la teoría económica diseñada antes que la clásica. Era una economía política que abordaba los problemas del comercio internacional. La escuela mercantilista surgió con el desarrollo del comercio de ultramar británico durante los siglos XVII y XVIII y se basaba en el dogma que las exportaciones traían riqueza a las naciones. Sus seguidores apoyaban y justificaban todos los planes de gobierno que hacían posible y aseguraban el equilibrio del comercio exterior. Adam Smith se burlaba de los mercantilistas, de los que afirmaba, que confundían oro con riqueza, pero en verdad ellos no eran tan insensatos.
Con los cambios económicos, la propagación de la industrialización y el ascenso de la burguesía, la formación de las teorías económicas alcanzaron cambios significativos. Desde los clásicos liberales, Adam Smith y David Ricardo, fueron incorporadas reflexiones teóricas, que fundamentaban el funcionamiento de la sociedad en un sistema de economía de mercado. Con ello estos principios teóricos se dirigían contra la nobleza y los terratenientes e intercedían a favor de la burguesía emergente.
Hasta hoy en día la representación de que la propia riqueza se produce por el excedente de las exportaciones se designa como neo-mercantilismo. En las teorías liberales, las que consideran al comercio mundial libre como natural, la orientación exportadora dirige las acciones políticas económicas.
Fuente: Joan Robinson, John Eatwell, 1974, Introducción a la teoría de la economía política, pág. 27. |