El prestigio de Adam Smith radica en que dejó a toda la filosofía económica anterior a él en la sombra. La publicación de su obra Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones en el año 1776 estableció la dominación de un concepto económico que habría de perdurar casi un siglo. Durante ese tiempo la economía política se estableció como una rama separada de las ciencias sociales.
Con el concepto de la mano invisible (“Invisible Hand”) aportó los fundamentos del funcionamiento de la sociedad en un sistema de economía de mercado. Tomó partido contra los propietarios de la tierra:
"As soon as the land of any country has all become private property, the landlords, like all other men, love to reap where they never sowed, and demand a rent even for its natural produce. The wood of the forests, the grass of the field, and all the natural fruits of the earth, which, when land was in common, cost the labourer only the trouble of gathering them, come, even to him, to have an additional price fixed upon them. He must then pay for the licence to gather them; and he must give up to the landlord a portion of what his labour either collects or produces" (Smith, 1974: 152f.). |