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Economía política internacional
Con ejemplos de América Latina
Ao. Univ. Prof. Dr. Andreas Novy
Departamento para el Desarrollo Urbano y Regional de la Universidad de Economía de Viena
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 up 3 Las ciencias sociales
 up 3.5 Poder

3.5.1 El poder mecánico

El poder mecánico visualiza al poder fundado en una cantidad de recursos, sobre los que disponen individuos y organizaciones. Quién tiene mucho, puede imponer a otros un determinado comportamiento. Con el poder se dispone, a través de la fuerza, el control sobre los recursos, entendiendo a los recursos no sólo como dinero, sino también conocimiento, tiempo, la capacidad organizativa y la disponibilidad de medios de comunicación y servicios estatales. Los poderosos disponen de los recursos, de tal modo pueden influir para que las decisiones favorezcan a sus propios beneficios. Existe una jerarquía que divide al mundo entre los que tienen propiedad y conocimiento y el resto.

Anaconda, Pamapas del Beni

Contra poder como concepto mecánico significa el ejercicio del poder a través de los dirigentes como resistencia precisamente contra ese poder. Esta es una visión dualista que expresa un punto de vista simplificado del poder. En el capitalismo el poder económico está separado del poder político, lo que genera una permanente contradicción entre los gobiernos y los propietarios del capital, pues ninguna concertación los obliga a cooperar ni los inhibe para competir.

Tener poder significa disponer de una posición, desde la que se puede desempeñar el poder. Poder es por lo menos estar en un lugar por “encima” sobre los recursos, es decir disponer de dinero, tiempo, tierra, conocimiento y contactos sociales. La posibilidad de acciones resulta de la disposición de los recursos.

El poder mecánico se basa sobre la comprensión positivista de la sociedad. La acción política es una técnica social y se equipara con la intervención de ingenieros sociales. En una imagen mecánica de la sociedad el poder es la capacidad (aptitud) para establecer lo propio. Los otros, los que no tienen poder son bolas de billar, que se desplazan. Para limitar el poder de los poderosos es útil la formación de otro poder, el que se construye en un proceso colectivo de organización de los discriminados por el poder, sean ellos sindicatos, cooperativas u otras organizaciones colectivas. Esto permite un programa político claro porque distingue a los adversarios, pero es necesario superar una de las debilidades de la izquierda: La ausencia de una autocrítica y una amplia reflexión sobre las acciones propias. Pensar que ponerse del lado de los oprimidos de por sí legitima cualquier acción y lo convierte a uno mismo en bueno y a los oponentes en malos es un pensamiento peligroso. El pensamiento amigo-enemigo reduce en gran medida la vida a una mirada negro-blanco, lo que produce un esencialismo que rápidamente puede llegar a invertirse. ¿Por qué no entender como buenos a los propietarios e instruidos y estigmatizar como malos a los pobres diablos?

La personalización de lo bueno y lo malo induce a apoyar al fundamentalismo y trae por regla general consecuencias fatales: En la lucha del bien contra el mal el pueblo siempre es el que pone los muertos. La deificación y demonización de los actores haría las acciones políticas más fáciles. Sería simplemente necesario conocer la esencia moral de lo bueno y poner lo malo al descubierto, ponerse del lado de lo bueno sería así suficiente para alcanzar un buen final. Lamentablemente esto no es posible en una sociedad y en una coyuntura compleja.

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 down 3.5.1.2 Auto liberación de los oprimidos
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