El capital es un concepto económico clave que fue definido de manera completamente diferente por los neoclásicos y los marxistas. El capital -entre los neoclásicos- es un concepto marco y describe un objeto (una cosa). Comprende dinero, bienes, inmuebles y el propio saber que se define como capital humano. En este sentido el capital es un recurso, es mensurable, porque tiene un determinado precio. Con esto el capital llega a ser comprensible.
En el marxismo el capital es un concepto complejo. El capital es un derecho de ganancia, que puede existir sólo en una sociedad en la que los trabajadores están separados de los dueños de los medios de producción. El capital produce -como relación social- una sociedad que repercute sobre ella impulsando a los hombres y mujeres a actuar como empresarios, siempre comprando y vendiendo, aunque se trate sólo de su fuerza de trabajo. Esta estructura ubica al hombre en un segundo escalón que sirve al enfrentamiento inalterable. El mundo aparece como una poderosa objetividad ante la que los individuos deben doblegarse. Así se muestra como una colección de individuos optimizados para los que los demás son meros objetos de cambio y avidez.
Todos los actores sociales están acuñados por el capital, su posición en la sociedad se constituye a través del capital. El socialliberalismo hace de los profesores, que estudian plácidamente en sus despachos, empresarios de la ciencia; de los asistentes sociales, agentes y de los maestros productores de capital humano. |