El multiplicador describe cómo, un único evento económico tiene consecuencias sobre el desarrollo económico. El cierre de una fábrica conduce, por ejemplo, no sólo al despido de los trabajadores de esa fábrica, sino que, tras la disminución de los ingresos regionales, produce a su vez despidos en las empresas de bienes y servicios de la región.
Se trata de un concepto central de la política económica keynesiana que aporta una explicación dinámica del desarrollo económico. El multiplicador es un proceso circular-acumulativo que puede poner en movimiento, tanto una dinámica positiva o un auge económico, como un círculo vicioso, una recesión o una depresión.
Las inversiones generan la renta nacional a partir del efecto multiplicador. La inversión adicional genera ingresos adicionales, junto a la producción de bienes de inversión, lo que puede llegar a emplearse para una distribución adicional de consumo, aunque no en su totalidad. Esa distribución adicional de consumo conduce nuevamente a ingresos adicionales en las ramas de producción de bienes de inversión. Una parte de esos ingresos nuevamente son empleados en distribución de consumo y así de seguido. |