El trabajo tiene dos aspectos, por un lado el valor de uso y por el otro expresa el valor en sí que produce. La mercancía como un bien de uso corresponde al trabajo como trabajo útil. El sastre hace un abrigo, el tejedor un pañuelo y el carpintero una mesa. Eso es el trabajo concreto útil.
El trabajo abstracto en cambio es que todos trabajan en conjunto, “trabajo en general”.Marx desarrolló la teoría del valor-trabajo a partir de Smith y Ricardo. En ella el valor de una mercancía se expresa por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirla. El trabajo abstracto permite la división del trabajo, algo ajeno en la sociedad pre-capitalista. En el capitalismo es posible almacenar fuerza de trabajo, y con ello tiempo de trabajo de la producción de determinadas mercancías producidas por otros, y producir una riqueza desconocida hasta entonces que aparece como una “monstruosa colección de mercancías”.
“Esa cosificación de las relaciones sociales constituye la esencia de la teoría marxista del fetichismo... El fenómeno de la cosificación de las relaciones sociales adquiere significado decisivo recién cuando la producción de bienes tiene un desarrollo tal, que domina la vida de la sociedad... El productor individual transita con su prójimo solo en el mercado, donde precio y cantidades vendidas son las realidades esenciales y la esencia humana, únicamente sus instrumentos”. (Sweezy, 1970: 50f). |