Los grupos de población se clasifican en clases, las que se diferencian de acuerdo a su correspondiente rol en los procesos de producción. En la sociedad capitalista se enfrentan en principio dos grandes clases: por un lado los capitalistas, los que disponen de los medios de producción y por el otro los trabajadores, o sea, los asalariados, los que únicamente pueden aportar su fuerza de trabajo en los procesos productivos. Anteriormente la clase de los terratenientes jugaba un rol significativo. Aunque ambas clases presentan posiciones contradictorias, en algunas causas individuales actúan de modo semejante. Un caso típico son por ejemplo, los asalariados que colocan una parte de sus ahorros en fondos privados de pensiones. Por un lado como asalariados están interesados en que sus salarios sean más altos, por otro, como ahorristas, que los intereses y los benficios sean altos. Uno viene sobre los costos de otros. Según las características predominantes, pueden llegar a ser clasificados individualmente en clases. Además las clases pueden llegar a ser subidivididas en sub-clases. Un ejemplo de esto son capital productivo o capital ficticio (como por ejemplo capital financiero).
Las clases forman un elemento central en cada estructura de poder. |