En la Polis antigua, el espacio privado era el “Oikos”, la casa, es decir, la economía del hogar. Lo privado era el espacio de la economía donde se producía lo necesario para la vida. Al mismo tiempo era un espacio de dominación donde el propietario ejercía el poder sobre mujer, hijos y esclavos. “En la antigüedad el concepto de lo privado estaba basado en la privación, es decir, en una situación de estar privado, privado de las máximas oportunidades y de las capacidades más humanas” (Arendt 1981:39)
Lo privado era significativo porque la propiedad privada era requisito para participar en la vida pública. “No tener propiedad significa no tener un lugar propio en el mundo ....Aquí y ahora tener propiedad privada significa ser dueño de la propia vida, ser potencialmente persona libre, libre para trascender la propia vida y entrar en el mundo que todos tienen en común” (Arendt 1981:62)
Para no estar dominado por otros, es decir, para ser libre, se necesita no estar continuamente ocupado con la supervivencia. La creación de espacios privados para la propia vida y su aseguramiento (conservación) es entonces una reivindicación importante y no contradice la reivindicación por más vida pública, más bien, ambas se complementan. |