La conclusión teórica y la implicación científica de los aportes de Stiglitz y Krugman es que el puro “Laissez-faire” no conduce en ningún caso a mayor eficiencia, ni mucho menos a un aumento general del bienestar. La intervención estatal no es sólo necesaria por consideraciones de justicia, sino especialmente para asegurar el funcionamiento de los mercados. Mercado y Estado forman parte, en los enfoques teóricos de ambos autores, de una relación complementaria. Krugman adjudica gran significado a los centros de desarrollo industrial para la creación de condiciones de partida más equilibradas del comercio internacional, aún dentro de un control limitado de divisas. Al tiempo que ambos se muestran igualmente decepcionados con las decisiones políticas reales. |