El balance de pagos es una cuenta auxiliar de las cuentas nacionales. En ella se registran todas las transacciones económicas con el exterior dentro de un período, clasificadas en grandes grupos.
El balance de pagos austríaco se clasifica en las siguientes partes:
1 Balance de cuenta corriente
1.1 Bienes
1.2 Servicios
1.3 Ingreso
1.4 Transferencias corrientes
2. Transferencias patrimoniales
3. Balance de capital
3.1 Inversiones directas
3.2 Inversiones de portafolio
3.3 Otras inversiones
3.4 Financieras
3.5 Reservas internacionales (variaciones de las reservas internacionales)
Las dos grandes partes son el balance de cuenta corriente y el balance de capital. En la cuenta corriente se incluye el comercio corriente y las transferencias de ingresos, la cuenta capital contiene las transferencias de capital. En conjunto el balance de pagos debe estar igualado. Que un país importe más de lo que exporta ello significará o que ingresan en buena medida inversiones del exterior o que aumenta el endeudamiento tomando créditos externos. La desventaja de esta estrategia es que en ambos casos el déficit de la cuenta corriente se consolidará, debido a que las inversiones extranjeras y los créditos aumentan los futuros flujos de riqueza al exterior. El país deberá por consiguiente transferir siempre una gran parte de su propio ingreso al extranjero. Un déficit crónico de la cuenta corriente es ante todo un problema en los países de la periferia, los que son dependientes del extranjero para la obtención de bienes industriales de alta calidad y para sus propios bienes sólo encuentra oportunidades limitadas de exportación.
Entre los años 1960 y 1970 se intentó en Latinoamerica, a través de la sustitución de importaciones, (por consiguiente o con la construcción de sus propias industrias) salir de esta situación problemática. Este esfuerzo en los años 70 fue todavía apoyado a través del excedente de capital que había en el mundo con bajos tipos de interés, luego, con el enorme aumento de los intereses internacionales los países de la periferia desembocaron en la crisis de la deuda de los años 1980 con lo que soportan grandes presiones. Como es observado desde la crisis financiera del final de los años 90, la dependencia de la importación de capital determina un papel decisivo en la política de desarrollo y en la política económica en los países de la periferia. |