De tal manera el capital es una fuerza productiva que puede mover montañas. El capitalista como empresario no crea riqueza alguna. En cambio, el capital como principio organizativo combinado con la fuerza de trabajo y los medios de producción para la creación de más valor es muy productivo. El capital constituye una estructura a la que no se accede fácilmente. Es un proceso que, a través de la presión estructural, aspira permanentemente a incrementar sus utilidades. Esta influencia de las estrategias concretas de poder es decisiva para los diversos grupos sociales. Por eso el capital es significativo para todas las relaciones sociales, tiene la tendencia de atravesar a la sociedad por todos sus poros. El capital es incitante en su accionar, productivo y crea realidad, modifica cosas, hombres, paisajes y espacios. |