La contradicción entre lo privado y lo social, entre producción y esferas de circulación es central en el capitalismo. Por un lado la producción de valores se efectúa en fábricas y oficinas ubicadas en la propiedad privada de los propietarios. Daría la impresión que cada productor puede forjar su propia felicidad. El o ella producen las cosas que ellos quieren, con la técnica que ellos quieren emplear y con la capacidad y el compromiso que ellos quieren poner. El capitalismo aparece así como un acto privado y los neoclásicos conciben nuestro orden económico como la suma de acciones individuales.
Por otro lado la realización de esta producción privada de valor recién se concreta en el mercado como un acto social: ¿Los consumidores llegan a comprar lo que se produjo privadamente? ¿El productor privado recaudará el dinero que invirtió? Producir en el capitalismo conlleva un riesgo, lo particular depende del funcionamiento de la economía y la sociedad. Las manos visibles e invisibles deben actuar en conjunto, para que lo producido encuentre compradores y de ese modo evitar los ciclos económicos recesivos. |