El deseo teórico de Keynes consistió en rebatir las suposiciones de los clásicos y neoclásicos. Esto quiere decir, que los actores económicos sólo ofrecen rendimiento y productividad para poder financiar su demanda (teorema de Says) y a través de la “mano invisible” (Adam Smith) o sea mediante el mecanismo de precios llegan siempre a igualarse la oferta y la demanda. La desocupación puede en el mediano plazo no existir. La crisis económica mundial (a partir de octubre de 1929) condujo esta manera de reflexión al absurdo. En los años 1930 en Alemania más de 6 millones estuvieron desocupados por mucho tiempo; en USA más de 12 millones. La crisis social y económica desembocó en Alemania en la política desestabilizadora de los años 1930. En las elecciones llevadas a cabo en setiembre de 1930 la NSDAP (el partido nacionalsocialista) alcanzó el 18% de los votos, y ya en julio de 1932, el 37%. |