El liberalismo se basa en una utopía pragmática, la de las pequeñas mejoras en el marco de una sociedad abierta. El liberalismo fue señalado, no ocasionalmente, como la ideología desprovista de utopía, así como el no hay alternativa de Margret Thatcher -TINA, there is no alternative-.
El liberalismo es una corriente política social, para el que cuanto menos gobierno haya, mejor. El orden existente en una sociedad de mercado liberal es aceptado como la forma más natural y más alta del ser humano. El liberalismo quiere en este presunto orden natural dar a los individuos, si es posible, mucho espacio para su desarrollo personal. La estructura de la sociedad, especialmente el orden desigual sobre la propiedad privada, debe ser aceptada. El cambio de estructura es contranatural y rechazado.
Generalmente se diferencia entre un liberalismo económico y un liberalismo político. El político se construye sobre el Estado de derecho y la democracia y el económico sobre el mercado y la libre empresa.
Se diferencia entre un socialliberalismo y un liberalismo autoritario. El socialliberalismo se proclama como una reforma del neoliberalismo. En tanto el neoliberalismo sería una fijación económica, el social liberalismo dedica mayor atención a lo social. Precisamente por eso hay que entender al socialliberalismo como la radicalización del neoliberalismo, el que implementa la lógica neoliberal, de modelo neoclásico de mercado, sobre lo social. |