Desarrollo es por una parte un proceso, el transcurrir. En este sentido se usa también el concepto de evolución. Desarrollo es el objetivo aspirado de un proceso. Este segundo significado es la base del dispositivo del desarrollo- o sea del dispositivo de la planificación.
El positivismo asume la pretensión de lograr una definición universal y válida de desarrollo. Los postmodernos niegan en cambio, la posibilidad de expresar conceptos universales y su discurso va en la dirección de poner en primer plano las particularidades. De manera tal que impide, en muchos casos, cada una de las definiciones universales relativas del desarrollo.
El punto de partida de las distintas explicaciones en torno al concepto de desarrollo reside en la confrontación teórica; los conceptos enfrentados de desarrollo universal y particular emergen así como una aparente dualidad. Esta es una falsa representación porque los procesos de desarrollo deben ser siempre interpretados y traducidos a nuevas formas de pensamiento universal. Esta circunstancia de no hallar un lenguaje científico objetivo y neutral no impide en ningún caso que los actores sociales quieran hacer prevalecer sus representaciones como las socialmente correctas. En ese sentido, la disputa sobre las definiciones conceptuales es también siempre una disputa en torno a la hegemonía, en torno al predominio social.
Para una sistemática visión sobre la teoría del desarrollo ver Fischer, Karin et al. (Editores.), 2002, International Entwicklung. Eine Einführung in Probleme, Mechanismen und Theorien. GEG4.Frankfurt/Wien:Brandes&Apsel/Südwind |