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Economía política internacional
Con ejemplos de América Latina
Ao. Univ. Prof. Dr. Andreas Novy
Departamento para el Desarrollo Urbano y Regional de la Universidad de Economía de Viena
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 up 2.4 Economía política
 up 2.4.2 Base estructural del capitalismo
 up 2.4.2.2 El capitalismo como totalidad
 up 2.4.2.2.2 La economía como ciclo

2.4.2.2.2.3 Ejemplo: la economía del café brasileña

La economía brasileña del café de fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX ofrece un buen ejemplo de cómo la producción y el comercio están relacionados. Los productores fueron, por un lado, los barones del café, por otro, la fuerza de trabajo. Al principio, en las plantaciones de café sólo había mano de obra esclava. Cuando aumentó la demanda de la fuerza de trabajo creció la inmigración europea. Tal como en los siglos XVII y XVIII en las explotaciones de azúcar del nordeste brasileño existían las casas de los señores y las chozas de los esclavos. La vida y el consumo en esas viviendas diferenciadas eran substancialmente distintos. Los esclavos consumían para satisfacer sus necesidades, lo que recogían de las propias plantaciones y lo que podían obtener en los mercados locales. Los barones del café disponían, a través de la exportación, de divisas con las que podían comprar bienes importados: Desde vinos italianos hasta ropa francesa. La economía del café se desenvolvía de ese modo en dos círculos económicos, un espacio pequeño para los trabajadores y otro mucho mayor para los propietarios. El ciclo económico internacional consistía en el comercio internacional en el que se cambiaba café por bienes industriales y de consumo europeos. La importación y la exportación fueron la base de la economía del dinero; el oro y la libra, durante el regimen de patrón oro, fueron los medios de cambio que fundaron las grandes fortunas. Cuando escaseaban el oro y las libras, la economía brasileña empeoraba y las importaciones debían ser reducidas. Las razones de tal deterioro podían ser la caída de los precios del café o simplemente una mala cosecha. ¿Qué determinaba el precio del café y por qué São Paulo, con un pequeño espacio en la economía mundial pudo alcanzar un desarrollo económico con la explotación de un solo producto que le permitió, a través de la división internacional del trabajo, importar muchos otros productos, tales como maquinarias y bienes de consumo? La respuesta no se encuentra en Brasil; la explicación no descansa en razones endógenas (las que residen en el propio país) sino en factores externos. En el siglo XIX en Europa se comenzó a estimar el café y eso determinó el aumento de su demanda. El aumento de la demanda trajo como resultado el aumento de los precios. Eso estimuló a los productores a aumentar su oferta, a producirlo extensivamente sin cambiar los métodos primitivos de producción.

Las tertulias de café sólo pudieron ponerse de moda en Europa después que a partir del siglo XIX comenzó a producirse en Brasil y en otros lugares. Para Brasil en particular esto llevó a una rápida “marcha hacia el oeste” de la economía del café. Los suelos exhaustos debían ser abandonados y era necesario explotar otros nuevos para cubrir las demandas de Europa y USA. Sin el surgimiento de las casas de café, São Paulo nunca habría alcanzado un crecimiento tan veloz.

En el caso del café la adaptación del consumo y la producción aparece particularmente sencilla puesto que sólo se necesitaban nuevos campos. No obstante aparecieron problemas nuevos, en particular la escasez de mano de obra. El centenario modelo de esclavitud no alcanzaba a cubrir las necesidades de mano de obra, al tiempo que Inglaterra abandonó a partir de 1850 el comercio de esclavos. La economía del café obligó a la clase dominante brasileña a introducir cambios en la organización del trabajo. La escasez de mano de obra hizo necesario el fomento de la inmigración con lo que los europeos pobres fueron instalados en el país. A pesar que al principio fueron tratados como esclavos, la afluencia de inmigrantes fue rápida. El fomento masivo de la inmigración por parte del Estado y los métodos de trabajo menos brutales convirtieron a Brasil en un país atractivo para la inmigración. A diferencia de USA, el Estado y los barones del café obligaron a la mayor parte de los inmigrantes a integrarse a la economía del café e impidieron el trabajo de los campesinos en producciones libres para la atención de sus propias necesidades.

El negocio de importación y exportación, en su mayor parte, estaba controlado por firmas inglesas. Eso permitió la concentración del poder que por un lado fijaba los precios de compra y venta, a la vez que financiaba las cosechas y otorgaba todo tipo de cartas de crédito que, en conjunto, fueron factores determinantes para la economía del café. Mientras la intermediación entre la comercialización y los bancos estuvo dominada por los ingleses el incremento de la riqueza era previsible. El fin del boom de la economía del café permitió con el tiempo una cierta independencia a los brasileños ricos. Ellos mismos accedieron al comercio y al financiamiento, las ventajas de la economía del café pudieron ser utilizadas localmente.

Si, frente al ejemplo de São Paulo se observa al Amazonas de esos tiempos, se podrá ver que en el ciclo de la producción y el consumo en el capitalismo, muchas veces se presentan problemas difíciles. En el siglo XIX el caucho era para la industria británica una materia prima imprescindible. Los árboles del caucho existían sólo en la selva subtropical, la que fue explotada sin tomar en cuenta en ningún caso el daño ecológico de ese espacio. Con mucho esfuerzo se trasladó una importante fuerza de trabajo en busca de tan valiosa materia prima. La demanda subía mucho más que la oferta y los precios escalaban sin cesar. Una pequeña capa de comerciantes se enriqueció rápidamente con la economía del caucho. En el medio de la selva quedó, como símbolo de la fase del boom del caucho, el edificio de la Opera de la ciudad de Manaos. Pero la economía del caucho, tal como creció velozmente, declinó a partir de 1912. Los británicos, con engaños y artimañas llevaron de contrabando hacia el sudeste asiático plantas de caucho que se adaptaron sin dificultad y rápidamente produjeron mucha más materia prima que la que se extraía naturalmente de los árboles que existían en la selva amazónica. Los precios cayeron, la demanda del caucho natural disminuyó y el ciclo de la producción y el consumo degeneró.

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