La estructura fundamental del capitalismo abarca, junto al mercado y las mercancías, al Estado. El Estado es un campo de poder, con centro y periferia, en el que influyen diversos actores. No es una imagen cerrada, como por ejemplo un ministerio donde existen muros que separan el exterior del interior. Tanto el hospital de la ciudad como el provincial, la sala de primeros auxilios de Caritas como los hospitales lujosos, la seguridad social autogestionada y los sistemas de salud privados que pueden sobrevivir a través de subsidios masivos; todos ellos forman parte de la política de salud del Estado. La política de salud pública actúa en un campo estatal que funciona con reglas determinadas y con medios coercitivos (impuestos, afiliación obligatoria, etcétera) y también por consenso.
El Estado es la forma como se organiza el predominio político en el capitalismo. Es un nudo de una estructura de dominación. En las cortes, los príncipes y reyes establecieron, a través del tiempo, una administración con un funcionamiento independiente. Esa burocracia tiene intereses propios y una lógica propia, pero también tiene que administrar el sistema económico ya que es dependiente del buen curso de los negocios. Junto al ejecutivo que se ocupa del gobierno y la administración trabajan los que dictan las leyes y administran la justicia. En conjunto conforman las estructuras fundamentales de los Estados modernos. |