http://www.dse.de/zeitschr/ez1199-6.htm
Raúl Prebisch nació en San Miguel de Tucumán, ciudad del interior de la República Argentina en abril de 1901. Realizó estudios de economía en la Universidad de Buenos Aires entre 1918 y 1922. En 1923 comenzo su carrera docente como profesor de Economía Política en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires, cátedra que ejerció hasta 1948.
Entre 1930 y 1943 fue funcionario público, en el Banco Nación y luego en el Ministerio de Hacienda, a partir de 1935 fue uno de los fundadores y primer Director del Banco Central de la República Argentina, cargo que ocupó hasta 1943.
Entre 1948 y 1963 Prebisch fue Secretario General de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL-UNCLA), posteriormente, Secretario General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, UNCTAD (United Nations Conference on Trade and Development), en 1984 regresó a la Argentina para colaborar en el gobierno democrático instaurado en 1983, falleciendo en Santiago de Chile en abril de 1986.
Sus obras más destacadas son: ”Hacia una dinámica del desarrollo latinoamericano (informe de 1963 a la CEPAL)”, ”La crisis del desarrollo argentino” y ”El desarrollo económico de la América Latina y algunos de sus principales problemas” (1949). Este trabajo, llamado "El manifiesto”, lo impulsó a la Secretaría Ejecutiva de la CEPAL.
Contexto político
Raúl Prebisch por su larga y activa trayectoria fue partícipe desde su ingreso a la universidad en 1918 de los diversos momentos políticos y económicos de Argentina y en cada uno de esos contextos tuvo incidencia por las funciones desempeñadas.
En 1918 culmina el movimiento universitario conocido como la ”Reforma” (de fuerte influencia en Argentina y en el resto de América Latina) que intentaba poner fin al predominio que miembros de la aristocracia conservadora tenían en la Universidad.
En 1912 se promulgó al ley de sufragio universal, abligatorio y secreto que posibilitó en 1916 el acceso al poder por primera vez de un gobierno elegido democráticamente en la figura de H. Yrigoyen, principal caudillo de la Unión Cívica Radical que representaba a los sectores medios emergentes. Su sucesor (y pariente) fue Marcelo T. De Alvear (1922-1928) bajo cuyo gobierno Prebisch fue Subdirector de la Dirección de Estadística Argentina.
El proyecto económico dominante hasta 1930 estaba sustentado en la alianza del sector agropecuario local con Inglaterra, a la que se sumaban los comerciantes de importaciones de ese origen.
Con el primer golpe de Estado militar de 1930 se inicia en Argentina la época conocida como ”La década infame” caracterizada por el fraude electoral y la corrupción, que se mantiene en el poder disciplinando a las fuerzas opositoras a través del ejercicio cada vez más intenso del autoritarismo no exento de contaminación fascista. Es en ese período que Prebisch fue sucesivamente Subsecretario de Hacienda y Agricultura entre 1930 y 1932 y de 1932 hasta 1935 consejero de los ministros de Hacienda y Agricultura.
En 1935 se crea el Banco Central de la República Argentina siendo Prebisch el primer Director y cofundandor.
El Banco Central fue creado de acuerdo a los lineamientos trazados por el británico Otto Niemeyer director del Banco de Inglaterra.
Esos lineamientos otorgaban a la banca privada (de capital predominantemente británico) el completo control sobre el sistema financiero del país.
El banco tenía funciones sumamente amplias, pero en su primer versión no era un instrumento adecuado para hacer frente a los problemas que la crisis mundial le creaba al gobierno. De este modo, la misma carta orgánica estimulaba que el gobierno nacional recurriera al endeudamiento externo aun para aquellos gastos que debían pagarse en moneda nacional.
Eran los banqueros privados quienes proponían (o designaban indirectamente) a las máximas autoridades del Banco Central. Como ocurrió con Prebisch.
En 1943 un nuevo golpe de Estado dirigido por el GOU (Grupo de oficiales unidos) del que el entonces Coronel Perón fue uno de sus principales líderes introdujo cambios en la política económica que significó entre otras cosas, el alejamiento de Prebisch de su cargo en el Banco Central de la República Argentina. En 1946, ya como presidente, Perón nacionalizó el BCRA.
En el transcurso de los ´50 hubo en Argentina y en otros países de la región, un fuerte proceso de industrialización conocido genéricamente como el período de sustitución de importaciones.
Prebisch regresa a la Argentina en 1955 después del golpe de Estado que derrocó a Perón para colaborar por aproximadamente un año con el gobierno militar del General Aramburu.
El período posterior fue de sucesivos golpes de Estado y convulsiones políticas particularmente la dictadura de 1976-1983 que dejó en lo político un saldo de 30000 desaparecidos y en lo económico se sentaron las bases del modelo neoliberal y de endeudamiento externo.
En 1983 se reestableció la democracia y Prebisch regresó por breve lapso a la función pública con el gobierno de Raúl Alfonsín.
Principales aportes a la teoría económica
Las contribuciones analíticas de Prebisch son particularmente ricas en los campos de la teoría y la política del desarrollo.
Desde sus primeros estudios de la década de 1920 hasta sus últimas investigaciones de lo que llamaba el capitalismo periférico, prevaleció siempre en la obra de Prebisch la intención de comprender las relaciones entre el desarrollo de los países de Latinoamérica y el sistema internacional. El célebre modelo centro-periferia de su autoría pretendió descifrar la naturaleza de los vínculos entre economías de diversos niveles de desarrollo y los desafíos que confrontaban las menos avanzadas, dadas las asimetrías de poder en el orden mundial.
El objetivo era identificar las respuestas válidas para impulsar el desarrollo de los países latinoamericanos y establecer relaciones simétricas no subordinadas con el resto del mundo.
Desarrollo de sus principales contribuciones
La concepción del sistema centro-periferia se plasmó incialmente en el ensayo titulado ”El desarrollo económico de la America Latina y algunos de sus principales problemas”, ese concepto conforma una nueva visión del subdesarrollo, o mejor, de las características y la evolución a largo plazo de las economías que se dio en llamar subdesarrolladas, después de la segunda guerra mundial.
Prebisch entendió que el subdesarrollo no puede identificarse con un simple estado de atraso, con frecuencia atribuido al peso de factores extraeconómicos, supuestamente ligados a la estructura social. Antes bien, lo visualizó como un patrón de funcionamiento y de evolución específica de ciertas economías, que como tal merece un esfuerzo de elaboración teórica también específico.
Para Prebisch el subdesarrollo puede describirse de manera sintética recurriendo a los tres conceptos siguientes:
1) La heterogeneidad estructural
Esta es la primera característica de las economías periféricas: la existencia de actividades y/o ramas de la producción en las cuales la productividad media del trabajo es normal, o si se quiere relativamente similar a la que prevalece en los grandes centros industriales. Y la presencia simultánea de actividades tecnológicamente rezagadas, en las cuales los niveles de productividad son muy reducidos. De esos dos tipos de actividades, las mencionadas en primer término generan el empleo, y las segundas albergan el subempleo. Esa coexistencia de empleo y subempleo constituye una expresión directamente visible de la heterogeneidad estructural.
2) La especialización productiva
En sus orígenes, la especialización de la estructura productiva de la periferia se ligó al largo período en que su crecimiento dependió de la exportación de alimentos y materias primas. Más tarde, cuando la industria pasa a ser espontáneamente la fuente principal de dinamismo, la especialización primario-exportadora incial condiciona el nuevo patrón de desarrollo. Esa especialización en el punto de partida conduce a que la industrialización proceda de lo simple a lo complejo. Es decir, que sólo en forma gradual se vaya extendiendo a la producción de bienes teconológicamente más complejos: bienes de consumo durables, intermedios y ciertos bienes de capital.
Otros aspectos de la especialización son: a) la dificultad de exportar manufacturas y de lograr por esa vía alzas sucesivas del valor de las exportaciones globales. b) acumulación de importaciones inducida por la escasa complementariedad de la producción intera y/o de importaciones de bienes situados ”más atras” en la cadena productiva e inducidas por su escasa integración vertical. La consecuencia de a) y b) es el déficit de la balanza comercial de la periferia.
3) El desarrollo desigual
El desarrollo desigual tiene relación en primer lugar según Raúl Prebisch, con lo descripto en 1) y 2). La periferia se destaca por estructuras que son heterogeneas y especializadas. Mientras que los grandes centros industriales presentan sus economías con altos grados de homogeneidad y diversificación.
Otra manifestación del desarrollo desigual es la diferencia de los ingresos medios entre el centro y la periferia. La base de esta diferenica se encuentra en la disparidad de los ritmos de aumento de la productividad del trabajo, que es mayor en el centro, pues en éste el progreso técnico es más acelerado. En la periferia la presencia de vastos contingentes en actividades con muy baja productividad del trabajo incide negativamente sobre el ingreso medio.
Para lograr una percepción más plena del concepto de subdesarrollo conviene introducir las ideas de Prebisch acerca de los términos del intercambio y de los ciclos del comercio internacional. Prebisch sostenía que existía un deterioro de los precios de los productos exportados por los países periféricos con respecto a los bienes que importaba de los países del centro. Esta afirmación fue avalada por el estudio realizado por Hans Singer, un académico de origen alemán, que demostraba a partir del análisis de las estadísticas históricas una declinación de la relación de intercambio de los países en desarrollo. Desde la última parte del siglo XIX hasta la víspera de la Segunda Guerra Mundial, había una tendencia secular descendente de los precios de los bienes primarios en relación con los bienes manufacturados. A su vez este factor era agravado por el ciclo del comercio internacional ya que los países agrícolas eran más vulnerables que las economías centrales durante las recesiones. Había para Prebisch, una asimetría inherente en el sistema, cuyo conocimiento era un paso necesario para comprender la inserción de América Latina en la economía internacional.
Algunas de sus recomendaciones de políticas económicas
Objetivos nacionales de la política monetaria y fiscal: Visualizaba tres: evitar el ciclo de auge y depresión mediante el control de los altibajos de los precios de los bienes exportados y otros impactos del comercio exterior sobre la economía; el fortalecimiento del desarrollo y la mantención del pleno empleo; y la estimulación de la tasa de crecimiento económico.
Cual debería ser el papel del Estado en promover la industrialización: Prebisch preconizaba un ”régimen inteligente”, o un Estado ”sagaz”. Si bien el Estado debía apoyar la industrialización, la economía en su conjunto debía seguir impulsada por el sector privado para que prosperara. Por tanto decía, no hay que sofocar al sector privado. Un sector privado y un clima de inversión saludables eran esenciales para el éxito económico y una estrategia de inversión acertada. Los países necesitan un Estado activo pero dentro de una asociación juiciosa entre el sector público y el privado.
El gasto del Estado: Este según el autor, debía mantenerse prudente y no inflacionario, decía ”Hay que llegar a un equilibrio razonable entre la acción del Estado y el juego de los intereses individuales en la vida económica” , Prebisch apelaba a una política social coordinada con la productividad económica nacional para impedir el defícit y la inflación. ”Téngase siempre presente que el común denominador de los problemas sociales es el aumento de la producción. Sin ello, no habrá elevación estable del nivel de vida de las masas”.
En síntesis, el pensamiento se expresa en un llamamiento a la industrialización y a una combinación de exportaciones que trasciendan los productos básicos, junto con un Estado ”sagaz” con coherencia administrativa para combinar los mercados abiertos con intervenciones calculadas y procesos deliberados.
Fuente:
Manuel Fernández López (2001) Biografía de Raúl Prebisch. La gaceta de Económicas. Buenos Aires. Abril y mayo. |