Tierra helada: la región entre 3.500 y 4.000 m de la cordillera con una media de temperatura anual por debajo de 6° C. Las fluctuaciones térmicas durante el día son extremas y oscilan a menudo entre 40° y 50° C llegando a veces hasta 60° C. Durante la noche no es extraño que la temperatura baje a –20°C y que las temperaturas máximas del suelo durante el día asciendan hasta 40° C por la elevada radiación solar. Podemos decir que cada noche invernal retorna durante la intensa radiación nocturna; durante el día, en cambio, encontramos condiciones primaverales, e incluso veraniegas, a causa de la fuerte radiación solar. Los cambios de temperaturas son sumamente frecuentes Una tierra inhóspita no sólo para el ser humano. También las materias rocosas padecen bajo las inclemencias del tiempo. Las rocas sufren intensas disgregaciones. En muchas regiones, por ejemplo, en el Altiplano o en la Puna, no hay agua que arrastre las masas disgregadas –y las montañas sucumben debajo de sus propios escombros. El grado con que las plantas cubren el suelo asciende entre 10 y 15% a lo sumo. |