En el noreste del Escudo Guayanés se extiende una vasta llanura costera de unos 100 km en la región del delta del Orinoco. La costa se estrecha hacia el sureste interrumpida por algunos espolones en las inmediaciones de Cayena. Detrás de una zona ancha de lenguas terrestres se extienden vastas depresiones atravesadas por ríos explotables de manera intensiva. El delta del Orinoco abarca una superficie de unos 40.000 km². El brazo más caudaloso del delta es el Imataca proveniente del sur cuyo brazo septentrional desemboca en el golfo protegido de Paria, siendo éste el más importante desde el punto de vista económico porque es navegable y los yacimientos de hierro se hallan en las zonas aledañas. En numerosos brazos del delta hay manglares. El litoral caribeño se extiende a lo largo de la costa septentrional de Venezuela hasta las regiones colombianas del Caribe. La cordillera de Mérida que supera los 5.000 m separa las llanuras orinoquenses del lago de Maracaibo. Las montañas se extiende a lo largo de la costa formando la cordillera del litoral caribeño. Esta cordillera ubicada entre el límite de la placa suramericana y la del Caribe es una de las regiones de mayor actividad tectónica de la Tierra. El paisaje consiste en escarpadas cadenas montañosas yuxtapuestas entre cordilleras elevadas y cuencas sumamente hondas. En esas concavidades, sobre todo en la cuenca de Maracaibo hay cuantiosas yacimientos de hidrocarburos que han convertido a Venezuela en uno de los países exportadores de petróleo más importantes del mundo. La desembocadura del Amazonas abarca una superficie de 300 km de ancho. El delta del Amazonas se desarrolla por la acción de las mareas y se convierte en un inmenso estuario por donde discurren corrientes provenientes de los cuatro puntos cardinales. Los verdes bosques tupidos de los islotes cambian frecuentemente su forma porque el límite entre la tierra y el agua cambia siempre con las mareas. En esta región se halla la isla fluvial más grande del mundo. La isla de Marañón abarca una superficie de 42.000 km². Esta isla limita en el noreste con el Atlántico. El Amazonas discurre en el norte y en el noroeste con sus tres brazos principales de aguas marrón-grisáceas que se vierten en el azul océano del Atlántico. En el sur discurre el río Pará que recoge las aguas de todos los afluentes del delta. Las mareas actúan en esta región perceptiblemente. La diferencia entre bajamar y pleamar asciende hasta 4 metros en la costa. Debido a los escarpados accidentes topográficos de los Andes hasta el Pacífico sólo hay tramos cortos de playas o las montañas terminan justo en el mar. El mayor desnivel topográfico del mundo se halla entre la fosa oceánica de Perú-Chile a 8.000 m de profundidad y el volcán Ojos del Salado a 6.880 msnm a una distancia de 300 km. La región costera de Brasil forma una faja delgada interrumpida con frecuencia por espolones y cabos que sólo alcanza en pocos sitios los 80 km de ancho. Detrás de una serie de arrecifes formados de areniscas o corales sigue una zona ancha de lenguas terrestres, la restinga, una playa llana con crestas playeras y extensas dunas. Y detrás de esta zona los ríos no suelen tomar el atajo más corto para llegar al mar. Numerosos brazos fluviales, ramales y especies de lagunas forman una región anfibia cuyos áreas más hondas están pobladas de manglares. Placas de sedimentos pliocenos pobres en minerales cuyo tamaño oscila entre los 60 y 80 m de altura descuellan sobre las fértiles llanuras. En Centroamérica no hay muchas llanuras costeras extensas. Una faja delgada de tierras bajas parcialmente enarenadas rodea las escasas costas del Pacífico centroamericano. De manera abrupta asciende la cordillera ásperamente dividida por numerosos ríos con abundantes desniveles. La costa atlántica, en contraste, es menos accidentada que la del Pacífico. Extensas llanuras circundan el mar en Guatemala, Honduras y Nicaragua. |