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Espacios naturales de Latinoamérica:
Desde la Tierra del Fuego hasta el Caribe
Axel Borsdorf, Carlos Dávila, Hannes Hoffert, Carmen Isabel Tinoco Rangel
Institut für Geographie der Universität Innsbruck
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 up 1 Geología, o: el universo de las rocas de Latinoamérica
 up 1.3 Geología regional
 up 1.3.2 Constitución geológica de Centroamérica
 up 1.3.2.1 La tierra firme de Centroamérica

1.3.2.1.2 La zona montañosa al norte de Centroamérica

La región norte del departamento guatemalteco El Petén pertence todavía al tipo de paisaje de llanuras de la península de Yucatán. La sección sur es más montañosa y pertenece a las montañas calcáreas del Cretácico del centro de Guatemala, una región caracterizada por las maravillosas colinas cársticas. La serie de colinas cársticas que forma un enorme semicírculo se extiende a lo largo del norte del país entre la llanura y la cadena montañosa constituida por rocas del Paleozoico y ubicadas al sur. La colina cárstica más impresionante se encuentra en Alta Verapaz. En la zona montañosa fluyen los ríos Lacantún, Chixoy y La Pasión, unos afluentes que confluyen en el río Usumacinta.

Colina cárstica tropical

La Sierra de Cuchumacantes es una de las unidades del paisaje más llamativa al noroeste de Guatemala. Esta sierra, limitada por sistemas de fallas, alcanza su mayor elevación a los 3.786 msnm lo que la convierte en las montañas más altas de Centroamérica. Su constitución geológica ofrece una gama amplia de rocas: calizas cretácicas, areniscas, lutitas y margas, como también afloramientos del basamento paleozoico en algunos lugares.

Las montañas mayas comienzan en las llanuras ubicadas en el oriente y se extienden hasta muy cerca de la costa de Belice. Este complejo representa la sección norte del paisaje montañoso de Centroamérica constituido por rocas de edad paleozoica. El macizo de 1.122 metros de altura es un bloque de falla sumergido hacia el oriente. Desde el punto de vista morfológico dicha región puede interpretarse como un área llana levente ondulada y cortada por varios sistemas fluviales.

Colinas y llanuras cársticas tropicales

El largo cordón de montañas que se extiende desde el centro de Guatemala hasta el norte de Honduras es un factor dominante de la geografía del norte de Centroamérica. Esta cordillera parte de la región mexicana de Chiapas y atraviesa Guatemala formando un amplio arco abierto hacia el norte. La estribación de esta cordillera se halla en las islas caribeñas de Bahía. En Guatemala la Sierra de Chacús, de las Minas, de Chamá, de Santa Cruz y las montañas del Mico y de Merendón son parte de una unidad geológica separadas por un sinnúmero de sistemas de fallas. En el occidente dicho complejo alcanza una altura de unos 3.500 msnm, una elevación que desciende hasta 2.000 msnm en el oriente. La configuración geológica que se refleja a lo largo de la cadena de montañas es bastante compleja y está compuesta por esquistos cristalinos del Precámbrico o Paleozoico, de plutónicas ultrabásicas y ácidas depositadas de manera concordante y de capas plegadas del Pérmico-carbonifero.

Las áreas más elevadas están acompañadas de suaves hondonadas y su apariencia es de una montaña central.

Las cadenas individuales están separadas por vertientes escarpadas en las que se han formado cuencas intramontanas rellenas de una gruesa masa de guijarro. Los grandes valles longitudinales son drenados por varias corrientes como el río Motagua, Polochíc, Negro y Culico. Estas enormes cuencas se abren hacia el mar Caribe. Las cuencas intramontanas pequeñas, en cambio, aparecen casi cerradas.

La fisonomía orográfica del norte de Honduras tiene una composición semejante . Las rocas metamórficas cristalinas de edad paleozoica y en cantidades menores las intrusiones graníticas son los principales compuestos del (sub)suelo de esa región. En dicha composición participan también rocas sedimentarias de edad mesozoica, sobre todo las calizas que con frecuencia forman las cumbres.

Completamente al norte, la Sierra de Omoa forma una unidad con la Islas de Bahía. Y al sur se localiza Pija, una sierra que mide 200 km de largo y alcanza una altura de 2.540 msnm. A ésta se le anexa la Sierra de Paya, de Agalta y la de la Cruz como también varias montañas del mismo tipo poco elevadas. Dichas sierras están separadas por valles profundos, por ejemplo, por los valles de los ríos Aguan, Sico y Paulaya. En esta región se localizan amplios sistemas de terrazas y dos niveles de piedemonte diferentes: uno entre 1.500 y 1.100 m y el otro entre 800 y 1.000 m. Las montañas alcanzan alturas sobre los 2.500 msnm.

Las montañas que limitan la Cordillera de Entre Ríos están constituidas igualmente por rocas metamórficas de edad paleozoica. La estribación sur, en cambio, está formada geológicamente de manera muy diferente. Se trata de partes de una gruesa cubierta de rocas volcánicas de edad terciaria en el caso de la Cordillera Isabella, Darién y de las montañas de Huapi.

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