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Espacios naturales de Latinoamérica:
Desde la Tierra del Fuego hasta el Caribe
Axel Borsdorf, Carlos Dávila, Hannes Hoffert, Carmen Isabel Tinoco Rangel
Institut für Geographie der Universität Innsbruck
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 up 1 Geología, o: el universo de las rocas de Latinoamérica
 up 1.3 Geología regional
 up 1.3.2 Constitución geológica de Centroamérica

1.3.2.2 México

Volcán Ixtacchihuatl, México

La configuración geológica de México es en realidad la prolongación de la gran cuenca y de la meseta de Colorado de EE.UU con sus sierras afectadas por los procesos que dieron origen a los valles. Por lo tanto México pertenece - desde el punto de vista geológico - a Norteamérica hasta el istmo de Tehuantepec, estrecha franja de tierra a la que se une posteriormente el istmo de Centroamérica.

No obstante, esa analogía es absurda desde el punto de vista geográfico cultural. De ahí que el término Centroamérica comprenda tanto México como los demás países del istmo. El río Grande representa una aparente frontera natural al norte de esa región, mas desde un punto de vista histórico este límite lo establecen los agresores estadounidenses una vez concluida la ocupación imperialista de las provincias septentrionales de México. Antes la influencia cultural hispana llegaba norte adentro hasta que fue sustituida por la "civilización" estadounidense. Una situación que en la actualidad parece revertirse.

Norteamérica termina geológicamente en el istmo de Tehuantepec. México une, por así decirlo, las cordilleras norteamericanas con el istmo de Centroamérica. Las áreas centrales de México están, por lo tanto, ocupadas por una altiplanicie con despeñaderos escarpados. Las montañas tienen una altura media de 1.400 msnm en el norte y en el sur alcanzan elevaciones de unos 2.300 msnm. Sobre el altiplano sobresalen cadenas de montañas en donde abundan volcanes que se unen a la sierra transversal volcánica en el sur. La Sierra Madre Occidental y la Sierra Oriental se levantan abruptamente. Esta característica geomorfológica se puede contemplar mejor desde la costa, sobre todo desde el oriente. En cambio, si estas montañas se observan desde el interior del país no son tan impresionantes.

Hacia el sur el altiplano es limitado por las fallas con rumbo O-W. De esas separaciones transversales han surgido una serie de volcánes jóvenes. Un acontecimiento singular ha sido el nacimiento de un nuevo volcán en febrero de 1943 en Paricutín. Todo comienza con el ascenso de un par de nubes de humo de una plantación de maíz. Durante la noche el suelo se quiebra causando un gran estruendo y columnas de humo oscuro emergen. Un día antes se forma un cono volcánico de unos 50 metros de alto que diez días más tarde asciende a 330 metros. El cono revienta y la lava comienza a fluir. Durante las noches ascienden columnas de fuego expulsadas del cráter similares a estrellas fugaces. Desaparece Paracutín, un poblado indígena aledaño, y el volcán recién nacido heredará el nombre del asentamiento sepultado bajo la lava.

Las cumbres nevadas de la Sierra Volcánica Transversal son las más altas de México: la mayor es el pico Orizaba (5.700 msnm), el volcán Popocatépetl (5.452 msnm) ubicado en las inmediaciones de la Ciudad de México y el Ixtaccihuatl (5.280 msnm) frente al Popocatépetl en el Paso de Cortéz. Durante la edad del hielo enormes glaciares cubren estas montañas cuyas masas merman considerablemente con el transcurso del tiempo pues ellas se hallan en el norte alejadas del ecuador. Al sur de la cadena de volcanes, el altiplano desciende en el enorme valle del río Balsas cuya extensión es de unos 100 kilómetros.

 down 1.3.2.2.1 El Altiplano de México
 down 1.3.2.2.2 La península de California
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