A lo largo del borde continental de Argentina se han formado, como en Brasil, algunas cuencas cuya estructura interna abarca también la plataforma continental. En vista de que muchas de estas cuencas atesoran petróleo, han sido estudiadas con exactitud a través de mediciones geofísicas y perforaciones. Basaltos de la formación Serra Geral (basaltos de la cuenca del Paraná) constituyen la base de estas cuencas. Éstos acompañaron el proceso de separación de la masa continental sudamericana de la africana junto con una dinámica de eventos tectónicos que provocaron el hundimiento en subcuencas tipo graben. En el Cretácico inferior dominaban sedimentos continentales y lacustres, mientras que durante el Cretácico superior se depositaron sedimentos marinos. Los depósitos mesozoicos son parcialmente significativos. Sobre la superficie se encuentran sobre todo basaltos jurásicos y sedimientos de edad cretácica y es raro encontrar rocas antiguas del basamento. El resto está formado por sedimentos del Cenozoico. La cuenca del río Salado tiene por lo mínimo 3.500 m de profundidad. Perforaciones hechas en el área del río Colorado penetrando hasta 4.500 m. no han logrado llegar al zócalo. Mediciones sísmicas han registrado un espesor del cuerpo sedimentario de 7.000 metros. Las series de facies de esta cuenca tienen gran similitud con las encontradas en las costas brasileñas. La faja petrolífera del Golfo de San Jorge en Comodoro Rivadavia, una cuenca que se extiende hasta el área preandina, alcanza profundidades parecidas a la del río Colorado. |