Las atividades volcánicas están asociadas por lo general a las zonas débiles de la corteza terrestre. Sólo a través de esas áreas puede salir el material proveniente del interior de la Tierra. Sin embargo, las manifestaciones magmáticas no son siempre procesos de origen volcánico. Se habla de plutones cuando el magma se solidifica en el interior de la corteza terrestre mediante un lento enfriamiento y ascenso, o por medio de la intrusión en el lecho rocoso. Un plutón es significativo para la formación del relieve cuando éste abomba la superficie terrestre en forma de montaña, o cuando la erosión deja a la intemperie el cuerpo oculto. En muchas áreas de los Andes se observan masas de rocas plutónicas. Se habla de formación de relieve a través de volcanismo, cuando el magma y otras materias del interior de la Tierra de consistencia gaseosa o líquida alcanza o llega muy cerca de la corteza terrestre. Según el material arrojado y según la ruptura se diferencian dos tipos de volcanes: Volcanes altamente explosivos producen magmas muy viscosas y ácidas (ricas en silicio). La colada proviene de altas profundidades y asciende lentamente y comienza a enfriarse cerca de la superficie. Mientras el magma se va solidificando en forma de tapón en la parte más alta, desde el interior continúa ascendiendo material fundido. Dicho tapón puede soportar la presión por siglos, hasta que un buen día revienta arrojando polvo y gases que alcanzan alturas espaciales. La mayoría de los volcanes de los Andes son de ese tipo. Volcanes menos violentos. Éstos derraman lentamente -a través de una chimenea- lava poco espesa y básica (pobre en silicio) burbujeante e hirviente que algunas veces forman amplias corrientes. La enorme meseta de basalto en el área fronteriza de Argentina y Brasil, y las formaciones de basalto de la Patagonia surgieron de un proceso similar. A continuación se presentan las unidades del relieve surgidas de las múltiples formas de rupturas volcánicas: - Cuando el magma muy fluida es expulsada a través de amplias grietas se forman mesetas llamadas volcanes en escudo.
- En cambio, los volcanes estratificados se forman de corrientes de lava intercaladas con tufitas que juntas constituyen la estructura interna. La lava sostiene toda la estructura. Las cenizas y las tufitas forman -con su ángulo de derrame empinado- vertientes con inclinaciones de unos 30°, sobre las que se desarrollan carcavas como típicas formas de erosión.
- Los domos, unos relieves en forma de cúpula muy vigorosos, son manifestaciones de un volcanismo explosivo. Las estructuras en forma de torre o aguja no surgen ni del tapón de lava expulsado por la erupción, como tampoco del material que rellena las chimeneas de volcanes anteriores.
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