Dado que no hay magnitudes individuales para aclarar a fondo el clima de la tierra, es necesario analizar varios factores climáticos por separado a fin de obtener conocimientos sintéticos. Los de mayor relevancia y más comprensibles para los aficionados provienen de la descripción de los elementos climáticos. Algunos de estos elementos son ponderables con facilidad y se perciben también a flor de piel en la naturaleza. La temperatura atmosférica, las precipitaciones, la humedad relativa, la evaporación, las nubes, la dirección y velocidad del viento y la radiación solar son elementos climáticos importantes. La temperatura atmosférica y las precipitaciones son los elementos esenciales del clima porque es sencillo medirlos. Muchos de los otros elementos requieren en parte dispositivos de medición complicados (p.ej., un evaporómetro) y por ese motivo están incluidos a manera de ejemplo en muchas descripciones climáticas. No obstante, todos están sujetos a una alteración espacial que tiene lugar por lo general de manera continua y provoca los procesos y factores constituyentes del clima. La base del fenómeno climático es la circulación atmosférica global. Esta circulación es provocada por la energía solar y el relieve de la superficie terrestre la modifica. En Latinoamérica, el sistema de cordilleras dispuestas en el paralelo meridiano (o sea, de norte a sur)forma una barrera climática importante y las faldas de las montañas orientales tienen a menudo unas condiciones climáticas y vegetales completamente diferentes a las occidentales. Los Andes forman por ese motivo un límite climático marcante. Por eso en Latinoamérica existe un componente azonal en la disposición zonal propiamente dicha (paralelos de latitud) de las grandes unidades climáticas, como está formada típicamente en África sin un sistema cordilleras de norte a sur. |