La gama de maderas en Latinoamérica es naturalmente inmensa. Las más importantes son las maderas preciosas empleadas para fabricar muebles como la de caoba, palo de rosa y balsa. La explotación de las maderas tropicales ha contribuido considerablemente a la destrucción de las selvas tropicales. Caoba La familia de la caoba, sumamente apreciada por su valiosa madera, proviene de las selvas tropicales de Latinoamérica. La madera aunque es pesada y resistente puede ser trabajada con facilidad. La caoba es resistente al pudrimiento y a las termitas y sirve para elaborar muebles y como madera para chapear. Otrora, cuando habían más árboles, se empleaba incluso como madera para la construcción. Mas este árbol proporciona también aceites, insecticidas y frutos comestibles. Palo de rosa Palo de rosa es el nombre comercial para designar varias maderas de especies tropicales. Este árbol, cuya madera suele presentar rayas negras a lo largo de la coloración púrpura rojiza, es empleada por la industria maderera para hacer muebles, instrumentos musicales y empuñaduras. La especie más apreciada es el palo de rosa brasileño de Río o Bahía. Balsa El árbol de balsa es típico de todas las selvas tropicales de toda Latinoamérica. La madera de este árbol es sumamente liviana y elástica. La madera pesa menos y es más firme que el corcho obtenido del alcornoque. El color es similar al de los pinares o de los tilos. La madera se emplea en Suramérica en la construcción de balsas, chalanas y barcos. La madera de balsa es sumamente aprovechable: para confeccionar chaquetas salvavidas, lanchas de salvamento y aviones modelo. Es útil también como material para insonorizar y amortiguar vibraciones en el interior de los aviones, además de ser un excelente aislante térmico. Día a día incrementan los cultivos de flores para exportarlas a Europa, lo mismo que los de ciertas plantas que crecen rápidamente, como el eucalipto. Su cultivo no siempre está exento de efectos secundarios negativos desde un punto de vista ecológico porque la insaciable sed del eucalipto impide que crezcan otras formaciones de vegetación en sus inmediaciones.  |