Los páramos se extienden en las regiones septentrionales y húmedas de los Andes. Tanto la cara occidental como la oriental de la cordillera están bordeadas por selvas pluviales montanas. La falta en general de calor y las frecuentes heladas, sobre todo en la noche, son responsables de que el techo forestal no sea muy denso. A pesar de las heladas, los páramos están ubicados conforme a Troll en los climas de estaciones diarias. En Mucubají, Venezuela, la media mensual de temperatura a una altura de 3.600 m oscila entre 4,4 y 6,7°C y las fluctuaciones diarias entre -2 y 14°C, o menos si la nubosidad es elevada. Un clima con esas temperaturas, precipitaciones anuales de unos 800 mm y una temporada pluvial de siete meses hay que considerarlo como húmedo. Entre noviembre y mayo reina la sequía. En ese período las plantas paralizan el crecimiento porque las temperaturas son un poco más elevadas que en la temporada de lluvias. Una vegetación siempreverde compuesta de rodales cerrados con frailejones y Puyas raimondii acentúa el escenario del piso altudinal tropical. El rodal principal son las especies del género Espeletia —el áster de los Andes. En las hondonadas se forman cenegales y paisajes pantanosos. Pequeños bosques de Polylepsis se extienden allende los 4.200 m de altura resistiendo un clima con una media anual de 2°C. Su entorno predilecto son lomas con peñas cuya exposición occidental ronde los 7°C. Por encima de los 4.600 hasta los 4.900 m la vegetación está exenta de plantas vasculares. A partir de esa zona la nieve cubre la región.  |