El paisaje patagónico se caracteriza por extensas llanuras y mesetas, apenas en el piedemonte andino el relieve comienza a presentar contrastes. Morrenas adornan las faldas de las montañas. Si la media anual en el norte ronda los 13°C, en el sur baja hasta 6°C. Rara vez caen precipitaciones a contrasombra en los Andes de 300 mm en occidente y 120 mm en la costa atlántica. Estepas y semidesiertos se extienden desde el panorama arbustivo del Monte hasta Tierra del Fuego en donde éste es suplantado por la vegetación subantártica. Región subandina gramínea de la Patagonia: arbustos enanos junto a especies gramíneas. En el trasfondo, el macizo Fitz Roy. Densos bosques descuellan en los valles andinos. Esta región cuenta con 4 unidades de vegetación: Estepas del sector occidental y subandino marcadas por especímenes de Stipa. La Festuca y Mulinum también son especies gramíneas bastante propagadas. Hay grandes diferencias respecto al emplazamiento dependiendo del grado de humedad. El grado de cobertura de esta estepa oscila entre un 60 y 80 %. Estepas centrales y semidesiertos son las unidades más áridas y llegan hasta la península de Valdés en la costa altlántica. Su grado de cobertura fluctúa entre un 30 y un 40% y predominan en el paisaje los pastizales de la especie Stipa. En las áreas sin posibilidades de drenaje se forman salares con vegetación halofítica. En la foto: la monótona pradera con Stipa de la Patagonia central Estepas de San Jorge constituyen un área pequeña alrededor del Golfo de San Jorge. Ahí predominan las especies de Festuca y Poa. La vegetación busca emplazamientos diferentes debido a los contrastes del relieve. En las gargantas crecen densos matorrales de arbustos tipo Monte; las zonas más húmedas también son idóneas para una vegetación arbustiva. Estepas del sector de Tierra de Fuego y Magallanes reciben hasta 500 mm de precipitaciones. En las zonas occidentales más húmedas con morrenas provenientes de glaciares andinos cuyo origen se remonta al pleistoceno pueden crecer arbustos enanos dependiendo de la exposición. En las regiones algo más húmedas se dan frutas silvestres como grosellas, fresas y calafate, un arbusto cuyas bayas son muy apetecibles y se emplean para preparar dulces. |