 En las costas del Pacífico se extienden los desiertos subtropicales y tropicales más áridos de la orbe terrestre. La cordillera andina impide que caigan precipitaciones del este, la corriente de Humboldt embebe la humedad del océano Pacífico y produce la garúa que absorben las masas de aire calentadas en tierra firme. Mas la garúa sólo aporta humedad a las vertientes de las estribaciones ubicadas entre los 400 y 800 msnm.El clima es relativamente fresco con una media anual de 17 a -21°C al compararlo con el de otras regiones de la costa oriental de Suramérica que están a la misma latitud. Las precipitaciones no exceden por lo general los 10 mm, el valor extremo llega en Lima a apenas 48 mm. Hay zonas en donde no ha caído una sola gota de lluvia desde décadas enteras. Sin embargo, el agua adhesiva tiene la posibilidad de fijarse a gran profundidad en el suelo y conservarse durante muchos años. Las zonas bajas están generalmente exentas de vegetación; sólo en los pisos nublados crecen tillandsias o claveles del aire, llamadas así por la carencia de raíces. Éstas son auténticas plantas nutridas de aire y niebla. A través de sus hojas absorben la humedad y crecen contra los vientos marinos. Detrás de las estribaciones sólo liquenes y cactos adornan el paisaje. A partir de los 450 m hasta los 600 m se desarrolla en Perú la formación vegetal de lomas a medida que incrementa la niebla con la altura. Esta formación está compuesta de hierbas y en lugares propicios se dan también bosquecillos con acacias, caricas y retamos (Caesalpinia aphylla de cuyas ramas cuelgan musgos epífitos. En las regiones como la del extremo septentrional de Chile sin estribaciones tampoco hay niebla y la humedad es mínima. Muchos años suelen transcurrir sin que caiga una sola gota de agua. El desierto de Atacama es aparentemente la región más árida y estéril de la orbe terrestre. En las extensas superficies de arena apenas crecen liquenes y cactos. Mas cuando llueve, brotan como de la nada corredores de hierbas efímeras que transforman el polvoriento desierto en un jardín florido cubierto con un manto polícromo de más de 100 km de largo. A partir de los 1.000 m, y a veces de los 2.000 m de altura, hay vegetación durante todo el año; primero a lo largo de vallecitos por los que fluyen ríos esporádicamente, pero también en laderas y zonas elevadas a medida que ascienden los pisos altitudinales. Un desierto con cactos se extiende a unos 2.000 m a la altura de Arica. El semidesierto de suculentas y arbustos enanos continúa su camino hacia el sur. La vegetación de esta zona, formada por arbustos que no sobrepasan los 10 cm y cactos de cuerpos esféricos o cilíndricos y opuntias, linda en el sur con plantas subtropicales de especies leñosas, suculentas y arbustos espinosos. A lo largo de los ríos que descienden de los Andes crece una flora más frondosa. En los oasis abastecidos con aguas del subsuelo se forman grupos con especies de sauces criollos Salix humboldtiana y falsos pimenteros Schinus. En las tierras de estos oasis, aprovechables de manera intensiva con sistemas de irrigación, se cultiva el maíz y el trigo, y en zonas más bajas, también frutas tropicales. |