En las planicies tropicales de Guyana, Surinam, Humaitá en Río Madeira y en la zona de Bení en Bolivia se extienden vastas sabanas gramíneas en donde crecen de manera dispersa plantas leñosas. Lo sorprendente es el parecido de su flora. Estas sabanas cubren las mesetas de Guayana, el altiplano del noreste y sur de Brasil. Las mesetas de Guayana, conocidas con el nombre de tepuyes descuellan en la selva tropical y llegan hasta 3.000 m de altura. Sus suelos son ácidos y pobres en nutrientes debido a las cuarcitas y areniscas. No obstante, se piensa en la actualidad que la vegetación originaria no sólo era herbácea. Un indicio es la diversidad de especies vegetales que crecen en las laderas de los tepuyes, en las arenas aluviales, en los pantanos, en las gargantas planas y planicies fluviales formando un mosaico policromo de paisajes. Esta región es todavía un capítulo abierto para la investigación –apenas en 1976 fueron enviadas las primeras expediciones científicas a las montañas orientales del Escudo Guayanés. Los corredores gramíneos de Brasil meridional se denominan campos limpos. |