En el altiplano de Brasil se extienden los campos cerrados. Las mayores elevaciones en forma de mesetas ascienden hasta unos 1.600 m, mas la media oscila entre 300 y 600 m. Los campos cerrados ocupan un área de 1.200 km en dirección este-oeste y 1.000 km en sentido norte-sur. El clima es húmedo tropical — temporada seca entre mayo y septiembre— con una media anual de 20 a 27°C y precipitaciones entre 1.100 y 2.000 mm. Los campos cerrados se hallan entre las regiones áridas del Chaco y Caatinga y están prácticamente deshabitados. Los campos cerrados están compuestos de una alfombra gramínea que desaparece al llegar la sequía y escasas existencias arbóreas que llegan hasta los 5 m de altura. Casi siempre se trata de especies siempreverdes, con corteza gruesa y lucen a menudo huellas de incendios. El follaje nuevo de color rojo vivo se forma simultáneamente con el crecimiento de la vegetación justo después de las primeras lluvias. A pesar de la escasa densidad árborea, se calculan alrededor de 400 especies diferentes de árboles en los campos cerrados. Esta región carece por completo de epifitos y lianas. |