Logo
Espacios naturales de Latinoamérica:
Desde la Tierra del Fuego hasta el Caribe
Axel Borsdorf, Carlos Dávila, Hannes Hoffert, Carmen Isabel Tinoco Rangel
Institut für Geographie der Universität Innsbruck
Home
Sitemap
Vorherige
Nächste
 up 5 Biodiversidad en Latinoamérica
 up 5.4 Biodiversidad en Latinoamérica - una increíble variedad de especies
 up 5.4.1 Pluviselvas tropicales de Latinoamérica

5.4.1.1 Estratos de la selva pluvial de los trópicos

Los estratos resaltan en las selvas pluviales del trópico con mayor nitidez que en las de las latitudes moderadas.

El emergente, es decir, el estrato de las copas de los árboles más altos, domina la selva y no forma un techo cerrado. Este estrato está expuesto a elevadas temperaturas, a vientos fuertes y a una humedad atmosférica relativamente baja.

La bóveda, el segundo estrato, posee un techo tupido formado por abundantes especies de árboles diferentes. Todavía no se conocen muchas de las especies. Los troncos, exentos de ramas hasta una altura de unos 20 m., forman copas anchas e intrincadas unidas a menudo con lianas. A este estrato pertenecen las palmeras selváticas adaptadas formidablemente a las condiciones imperantes en la región.

El estrato bajo conformado por árboles de menor tamaño, matorrales y hierbas no es tan impenetrable como se afirma con frecuencia. Una selva pluvial es relativamente fácil de transitar cuando se tiene un machete a la mano para abrirse paso entre las trepadoras. Las plantas de este hábitat requieren forzosamente poquísima luz: apenas 0,1 hasta un máx. de un 2% de luz diurna llega a los suelos selváticos.

El suelo selvático está cubierto curiosamente sólo por una capa delgada de humus —la materia orgánica del follaje, pétalos y ramas caídos y descompuestos de manera permanente por organismos vegetales y animales como los termes, las hormigas, las lombrices y sobre todo las micorrizas invisibles.

Las(micorrizas) desempeñan un papel sumamente importante. Son hongos que viven en simbiosis con las raíces de las plantas y se encargan de ligar las sales minerales provenientes de la descomposición del follaje. Los árboles, agradecidos, les proporcionan azúcar y sustancias nitrogenadas a estos hongos. Esta comunidad laboral es indispensable para la existencia de la selva pues los suelos tropicales son pobres en nutrientes.

Pero también las flores se adaptan de maravilla a las circunstancias. A fin de que la fauna las encuentre en el eterno crepúsculo que reina en la selva pluvial, saltan a la vista por su colorido llamativo—o por la intensidad de su aroma. Dadas las calmas permanentes, no hay viento que disemine las semillas. Animales como los monos, los loros, las guacamayas, los tucanes y demás aves y murciélagos intervienen y se encargan entonces de cumplir esa tarea. Únicamente en el estrato emergente el viento dispersa las semillas (anemocoria). Los tapires (chigüires) y jabalís que habitan esas tierras se nutren de los frutos tumbados por el viento. En las selvas inundables los peces también se encargan de diseminar las semillas.

Hilfe Seitenanfang
Home Sitemap Suche Bilder Vorherige Nächste

Letzte Aktualisierung dieser Seite:
Öffne externe Links in neuem Fenster?

© Copyright "Lateinamerika-Studien Online"