Debido a la ubicación ascendente de las cúspides nevadas hacia los trópicos, solamente los Andes australes tienen glaciares llanos y extensos. En la cordillera chilena-argentina y en los Andes centrales y septentrionales hay, en contraste, sobre todo islas glaciares. La Cordillera Blanca en Perú y la Cordillera Real en Bolivia presentan una glaciación relativamente intensa porque miran hacia las llanuras amazónicas y están expuestas a masas de aire húmedo que ascienden de manera convectiva y advectiva.  |