Tres tres sistemas fluviales caracterizan a Sur América. Vistos de norte a sur, son el del Orinoco, el del Amazonas y el de La Plata. Todos ellos desembocan en el Atlántico. No obstante, en Sudamérica hay grandes corrientes que no pertenecen a ninguno de los sistemas principales antes mencionados. Los ríos más importantes son el Magdalena y el Cauca en Colombia, los provenientes de las montañas guayanesas (el Esequibo, Demerara, Maroni, Oiapoque), el Biobío en Chile y los de la Patagonia (de norte a sur: el Colorado, Negro, Chubut, Deseado, Sta. Cruz y Turbio, así como el Baker que vierte sus aguas en el océano Pacífico). Mesoamérica no posee sistemas fluviales tan poderosos porque la masa terrestre es más reducida en los trópicos húmedos y la cantidad de precipitaciones en las regiones áridas no basta para alimentar grandes torrentes. Una excepción: el río Bravo del Norte —llamado Río Grande en EUA— que marca la frontera entre México y los Estados Unidos. Los ríos más grandes de Latinoamérica son: | el Amazonas (con el Ucayali y Apurimac) | 6.400 km | Perú, Brasil | | el Paraná (con el Río Grande) | 4.500 km | Brasil, Paraguay, Argentina | | Madeira-Mamoré-Guaporé | 3.240 km | Brasil | | Rio Púrus | 3.211 km | Brasil | | Río Bravo del Norte/Río Grande | 3.100 km | Mexiko/EUA | | Río São Francisco | 2.900 km | Brasil |  |