La fuerza de coriolis se interpreta generalmente como "la fuerza desviadora de la rotación terrestre". La Tierra siempre gira en el ecuador a una velocidad ultrasónica de 465 m/seg. No nos damos cuenta de ello porque la atmósfera rota conjuntamente. Si una partícula de aire es transportada, por ejemplo, del ecuador hacia el norte o el sur, ella mantiene el impulso recibido en el ecuador y acelera en unos 40° de latitud norte o sur a una velocidad de 110 m/seg. con mayor rapidez que una partícula en esta latitud pues ésta ha de recorrer un trayecto más corto para circular alrededor de la Tierra y por eso se mueve con mayor lentitud. Es decir, la partícula adelanta las masas de aire, generando, desde el punto de vista de la partícula ecuatorial, una torsión a la derecha hacia el norte y una a la izquierda hacia el sur. Si una partícula de aire se mueve hacia el ecuador, ella se desplaza a una velocidad relativamente lenta y adopta la misma dirección desviatoria: una torsión hacia la izquierda al sur del ecuador y una hacia la derecha al norte del ecuador. Por este motivo las altas presiones y las bajas rotan en sentido opuesto. Este fenómeno se modifica posteriormente en la superficie terrestre por la elevada fricción del suelo. En consecuencia, los vientos soplan perpendicularmente a las isobaras desde la alta presión hacia la baja. Las masas de aire, empero, corren paralelamente a las isobaras alrededor de las formaciones de presión sin que se produzca una compensación rápida de aire. La fuerza de coriolis se manifiesta ahí por completo. |