En las regiones costeras del trópico y subtrópico por donde circulan corrientes marítimas frías, como la de Humboldt a lo largo de la costa chilena-peruana, y la de California a lo largo de Baja California, procesos físicos simples generan áreas extremadamente áridas– ¡las más secas del planeta terráqueo! Las masas de aire cálidas y húmedas que se dirigen al continente se condensan a causa del intenso enfriamiento (anomalía térmica negativa de 12° C como máximo delante del norte de Chile y Perú) al rozar la corriente marina fría originando así la formación permanente de niebla y nubes. La humedad jamás alcanza las masas terrestres en forma de lluvia pero sí como garúa, el apodo suramericano para la niebla. El aire en tierra firme succiona los últimos restos de humedad de las fajas terrestres aledañas a las costas conforme a las leyes físicas de la vaporación. De este modo se genera una faja más o menos ancha de extrema aridez. Ejemplos clásicos en este respecto son: el Atacama, un desierto con una media de 30 hasta 300 km de ancho y 3.500 km de largo en donde no cae precipitación digna de mencionar durante décadas y las regiones secas de Baja California. |