Alle sechs interviewten Personen erzählten mir, dass sie zumindest den Nationalfeiertag ihres Herkunftslandes gemeinsam mit ihren Landsleuten feiern und teilweise auch selbst aktiv an der Vorbereitung der Feier teilnehmen.
Dorotea (35, Mexiko): „Generalmente no tengo tiempo para estas cosas. Si me invitan, si que voy, a las fiestas de la embajada, por ejemplo, pero más cosas ya no. No le doy tanta importancia.”
Francisco (33, Kolumbien): “Estas cuestiones así de fiestas nacionales es un deber de la embajada. Pero nuestra embajada aquí en Viena, creo que puedo hablar de casi todas nuestras embajadas no organizan cosas muy buenas. Entonces la gente no va. A veces ni te avisan. Entonces no sabes ni dónde, ni cómo ni cuando. Cuando estaba en Japón por ejemplo, el embajador colombiano hacía muy buenas actividades y nos mantenía muy unidos a todos. Por ejemplo nosotros tenemos independencia el 20 de Julio. Y ese día el embajador en Japón organizaba una fiesta gigante para todos y llegaban invitaciones para todos y todo era gratis.”
Die beiden Peruaner Cesar (33) und José (23) sind in Sachen peruanischer Botschaft und Einladung zum peruanischen Nationalfeiertag nicht der gleichen Meinung.
Cesar: “Yo, de la embajada no he recibido ninguna invitación. La embajada lo único que se preocupa es robarles la plata de los que están aquí, los que están legales.
Este impuesto y este impuesto, y multas. Multas, p.ej. porque te olvidaste votar en el Perú, y tampoco no votaste aquí.”
José: “La embajada nos manda una invitación. En la fiesta hay bebidas, bocaditos, el embajador dice algunas palabras. El pueblo peruano dice si, si, si. Por ejemplo mi tía tiene mucho contacto con la embajada. Se pasan películas latinoamericanas y hacen reuniones."
Rosa (35, Mexiko): “El 15 de septiembre, el día de la independencia, es nuestro día más importante. Mi embajada hace una fiesta para todos los mexicanos de Viena, siempre vienen unas 300-400 personas. Pero nosotros también nos juntamos con amigos y montamos nuestra propia fiesta privada.”
Abgesehen vom Nationalfeiertag begeht Rosa – sofern es ihre Zeit erlaubt - die wichtigsten katholischen Feiertage auf mexikanische Art und pflegt auch andere Traditionen ihres Heimatlandes.
Rosa: “El 31 de diciembre nos juntamos con algunos amigos y hacemos el rito para la buena suerte de todo el año. Correr con la maleta por toda la casa, salir y entrar con la maleta 12 veces; entrar y salir siempre con el pie derecho, que es muy importante! Es divertidísimo! Todos entran y salen corriendo y se choquan en la puerta. Comemos 12 uvas a las doce. Lo del champán es costumbre de aquí y lo mezclamos.”
Am 6. Jänner, dem Dreikönigstag, bäckt Rosa die rosca de reyes, ein ringförmiges, süßes Hefebrot. In ihm ist ein Püppchen aus Plastik versteckt - wer es in seiner Scheibe findet, muss an Lichtmess, dem día de la candelaria (2. Februar) ein Fest organisieren.
Rosa: „El 2 de noviembre! Esto es un día muy importante en México! Aquí lo celebro con mis estudiantes en la escuela. Yo hago el pan típico de levadura, un “Zopf” en forma redonda y en el medio tiene una bola, que se supone que es la cabeza. Y tiritas, que son los huesos. Esto es el pan de muertos y es muy típico. Lo que puedo hacer de mí pais, lo hago!”
Neun Tage vor Weihnachten, ab dem 16. Dezember finden in Mexiko die sogenannten posadas statt. Posada bedeutet Herberge und dementsprechend wird in dieser Tradition die Herbergsuche von Maria und Josef nachgespielt.
Rosa: „En México son nueve días; aquí en Viena sólo hacemos una posada, nada más. Vamos en procesión por la calle con velitas y todos cantamos.“
Cesar, der peruanische Musiker, organisiert fast jedes Jahr eine Feier anlässlich des Inti Raymi.
Cesar: „El 23 de junio celebramos el Inti Raymi; es una tradición incáica. Inti quiere decir “sol” y Raymi “celebración”. |